lunes, 17 de octubre de 2011

Medios de comunicación vs reponsabilidad social

Dos personas allegadas a mí me han pasado un post en un blog acerca de la crisis que estamos viviendo en los útlimos tiempos. Esto ha hecho que me plantee, más que nuestro futuro como ciudadanos, nuestro más inmediato presente. No es que antes no me lo hubiera planteado, sino que aún no lo había plasmado por escrito.

Decir que la crisis está haciendo mella en la sociedad de hoy día no sería añadir nada nuevo. Sin embargo, muchos son las interpretaciones que podemos darle. Ninguna de ellas resulta alentadora. No es la primera ni será la última en que nos hallemos inmersos en una crisis de la que resulta difícil salir a flote, sin embargo, esta es la primera que vivo con uso de razón y tengo que reconocer que me asusta y mucho. También reconozco no tener muchos conocimientos de economía, por lo que no me adentraré en esta materia sino en otro aspecto que, relacionado o no, nos afecta día a día sin que nada parezca cambiar, al menos, de manera inmediata.

Hace ya tiempo, cuando empezábamos a hacernos conscientes de la que se nos venía encima, había una cosa que me creaba intranquilidad por las consecuencias que pudieran dejar: la influencia de los medios en la opinión pública. Por todos es conocido el peso que tiene el denominado cuarto poder en nuestra sociedad y de él penden causas y consecuencias, a veces, irreparables. En este caso, los medios de comunicación han influido, a mi modo ver, de manera muy negativa en el desarrollo de la crisis. Si bien los medios no sirven como herramienta a través de la cual conocemos realidades, por muy cruentas y desagradables que sean, también es cierto que dependiendo de qué modo utilicemos estas informaciones causaremos un efecto u otro sobre la sociedad. Sobre el ciudadano. Porque no hay que olvidar que los medios representan un servicio sine qua non el ciudadano no sería libre. Pero tampoco sería libre del todo si de toda esa información de la que disponemos creamos 'sobreinformación', saturación y, muy a menudo, manipulación. Es en este punto cuando el individuo deja de ser un sujeto libre para convertirse, en un sujeto manipulado y engañado. En este caso, aterrorizado.

Aterrorizado porque los medios han creado pavor, miedo, pánico y mucha mucha incertidumbre. Bien está informar de la situación, de la cruda realidad, de las consecuencias, de la duración, del porvenir de esta crisis... Pero lo que no está bien es sembrar el pánico día tras día relacionando cualquier noticia de la índole que sea con la consabida crisis. ¡Y es que poco ha faltado relacionar el cambio climático con la crisis...!

Como diríamos antes, los medios de comunicación son la herramienta fundamental para ejercer el derecho a informarse y, como tal, deben tener y ser conscientes de la responsabilidad social que tienen sobre su audiencia, el ciudadano. Por ello, deberían plantearse hasta qué punto han pronunciado aún más si cabe esta dichosa crisis debido a sus incesantes enunciados que no han causado más que temor y pánico entre los individuos. Han funcionado como un herramienta creadora de malos augurios, los cuales no nos dejaban ni a sol ni a sombra, ni un día ni otro.
También podrían haber dejado algún aliento para la esperanza o, al menos, no incidir de esta manera tan desmesudada dejando así a un individuo indefenso ante tal adversidad. El mundo está en crisis, pero también, la ética y responsabilidad periodística.

sábado, 15 de octubre de 2011

Vuelven Los Tres Mosqueteros

Muy fantasiosa y también cómica regresa la última versión de la mítica Los Tres Mosqueteros. A pesar de que la historia resulte más que mascada y consabida, lo cierto es que con un toque de efectos especiales y echándose mano de la comedia, la que fuera novela de Alexandre Dumas vuelve con más fuerza que nunca.




Muchas han sido las versiones, ya sea en largometrajes como en series, que han tratado de plasmar esta entrañable historia de Athos, Porthos, Aramis y D' Artagnan. La primera, sin ir mas lejos, fue muda en 1921 y, desde entonces, han ido sumando una y otra hasta llegar a la increíble cifra de nueve, contando con la de este año 2011. Alguna de ellas, como la de 1948 fue dirigida por directores de la talla de George Sydney quien, por cierto, un año después rodaría una de sus más reconocidas cintas, El Danubio Rojo.

Convertida y adaptada a las exigencias del cine actual. La película puede disfrutarse en versión normal y en 3D. Goza de muchos efectos especiales y, además, sostiene un humor agradable a la vista y oídos del espectador. Muchos elementos fantasiosos como aquéllos que podrían recordar a Piratas del Caribe por algún que otro barco, esta vez 'volador', hacen de está película una cinta entrenida y, sobre todo recomendable.
La sensualidad es otro rasgo clave de la cinta y que la hace diferente del resto. La ucraniana Milla Jovovich será la encargada de ponerle la guinda al pastel. Con una actitud picante en el que en más de una escena sube la temperatura, Milady de Winter consigue todo lo que se propone haciendo uso de su exhuberante físico. Asimismo, como ya acostumbramos en la que fuera la película que la lanzara a la fama, en más de una escena Milla nos recuerda al personaje que interpretara a Alice en Resident Evil debido a alguna que otra lucha en la que se ve involucrada.
En cuanto a los actores principales, hay que decir que no son de los más comerciales, ni siquiera, de los más conocidos por la audiencia. De George Raymond Stevenson (Porthos), hay que decir que este es su año pues ha estrenado tres películas durante este año: Matar al irlandés, Thor y Los tres mosqueteros. David Matthew Macfadyen (Athos), donde también se le puede ver en Orgullo y Prejuicio y en la última de Robin Hood. Y el joven Logan Wade Lerman que protagoniza Percy Jackson y el ladrón del rayo. Luke Evans (Aramis) quien, además de aparecer en películas como Furia de Titanes, es más que posible se convierta en un actor de moda en los próximos años ya que tiene programados cinco estrenos de películas para el 2012. Por último, Orlando Bloom, el cual ya conocemos por su interpretación en las míticas El Señor de los anillos o Piratas del Caribe.

Ni que decir tiene que esta última versión de la trepidante historia de los mosqueteros llevará a una segunda parte y, por qué no, a una tercera al más estilo Piratas del Caribe. Huele a trilogía.

Ahí dejo el trailer...

viernes, 7 de octubre de 2011

Gimnasio: objetivo cumplido

Hubo una vez que expuse aquí el deseo de apuntarme al gimnasio y admití no haberlo conseguido por unas causas u otras, las cuales "mi voluntad" era la granm culpable. Pues bien, como dije, no quería desistir y así lo he hecho. Me he apuntado al gym, como dirían muchas.

Hoy ha sido mi primera clase. Bueno, más bien clases, porque he ido a Pilates y GAP (gluteos, abdomen y piernas). Si os digo que he ido a primera hora de la mañana, es decir, a las 9:10 concretamente, la cosa empieza a cobrar mayor mérito. Si decimos que han sido dos clases una seguida de la otra, empieza a pintar aún mejor. Pues bien, son las 11:05 am y puedo decir que me siento orgullosa conmigo misma. Sin embargo, no puedo cantar victoria porque mi segundo objetivo comienza aquí: la constancia.

Soy consciente de que las agujetas serán un importante hándicap para cumplir este segundo objetivo pero, más posiblemente por suerte que por desgracia, cuente con alguien que me anime a seguir ahí para cultivar mi body o mi salud, según se mire. Sin duda agradezco, aunque a veces lo disimule, esa vocecita que anima a practicar deporte porque, sin ella, lo más probable es que lo del gimnasio nunca hubiera pasado por mi mente. Siempre lo rechacé.

Volviendo a las agujetas y todo lo que ello conlleva... puedo decir que según bajaba las escaleras para salir del gimnasio mis piernas temblaban hasta el punto de no sentir ni saber muy bien qué movimiento estaban ejecutando mis piernas. Más bien con la sensación de no saber andar... Mucho me temo que con esta sensación saldré más de una vez pero confío en coger el ritmo lo antes posible para que así pueda seguir cumpliendo objetivos.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Mi último descubrimiento...


Otro de esos que hace que te emociones... al menos, para mi, es un tema que me ha cautivado desde la primera vez que la escuché. Sentimiento y, sobre todo, una gran voz.


jueves, 25 de agosto de 2011

Bella Venecia, divina Ibiza...

Me gustaría compartir aquí mi buen y gran verano.
A pesar de no disfrutar de tantos días como me hubiera gustado tirada en la playa con una piña colada y que algún hombretón me abanicara, puedo decir que hacía tiempo que no gozaba de unas vacaciones tan buenas y con tan buena compañía. Mis destinos: Venecia-Verona e Ibiza. Mi compañía: Alfonso y mi rubia favorita Ana. (todo esto por separado, claro....).

Venecia no defraudó. Yo, rodeada de canales y canales a cual más bonito y de mi comida favorita: la pasta. Sin embargo, mi gran sorpresa fue un lugar de lo más colorido y divertido. Burano. Una isla que pertenece a Venecia la cual se puede acceder en vaporeto y merece más que la pena conocer. Podría atreverme a decir que tiene más encanto que Venecia!
A pesar de que en comidas y cenas no nos gastamos tanto como imaginábamos, tuvimos el mayor timo de la historia: un café y un dulce = 10 €. La cara de Alfonsito fue tal que yo me lo tomé a cachondeo...
De Verona puedo decir que es una ciudad preciosa cuyo Balcón defrauda más que en apariencia, en ubicación. Pero ir a unas ciudades así sin la mejor compañía no hubiera sido lo mismo... Un viaje, sin duda, inolvidable.

Mi segundo viaje fue con mi rubia Anita: Ibiza. Allí nos dirijimos con más ganas de playa que de otra cosa pero pudimos darnos cuenta que la fiesta casi nos secuestra. Todo una tentación, la cual lográbamos vencer gracias a los exponenciales precios de las entradas a las discotecas. Sin embargo, nuestra selección fue la mejor que pudiéramos hacer: Pachá (sesión Flower Power) y Privilage (sesión Supermartxe). Si decimos que la primera nos hizo ir a los años 70' con un temazo tras otro sin parar y que nos quedamos con ganas de más... creo que me quedaría corta. Una gran noche, para inaugurar nuestro viaje. De la Supermartxe... ni hablamos! La rubia encantada, con eso lo digo todo. Después de cerrar la sesión con el tema que reza su nombre, qué mejor que despedirnos con un una de las mas míticas canciones de la época: Love is in the air. Aunque no quisiéramos, la noche había concluido y tocaba coger el coche (el cual no tiraba ni aunque lo suplicaras y en más de una ocasión nos metió en algún que otro aprieto...) y poner rumbo a nuestro querido y más divino (la rubia sabe) hotel.

Pero esas no fueron nuestras únicas sesiones. Las sesiones de playa fueron las mejores. Mi moreno lo dice todo.  De todas las calas en las que estuvimos me quedo con una, la cual no recuerdo el nombre, pero estaba pegada a Tarida. Una pequeña cala cuyo acceso era bajando a pie y sin escaleras! La otra fue, sin duda, Formentera. Un auténtico Caribe rodeado de italianos.

Dos destinos. Dos compañías.

Mi gran decepción pirata

Después de cuatro años esperando la cuarta parte de Piratas del Caribe, he llegado a la conclusión de que donde caben tres no entran cuatro... Quizás ésta haya sido una decepción para mí pues, aunque reconozco que este tipo de películas no son mi fuerte, lo cierto es que esta saga me supo conquistar desde que se estrenara la primera parte. La primera decepción, y no última, fue la noticia de que Penélope Cruz iba a trabajar como co-protagonista junto al maestro Johnny Deep. Un actor que, por cierto, ha sabido crear un personaje como lo es Superman, Batman o cualquier otro de ficción. Jack Sparrow, es un personaje hoy día tan reconocido como los anteriores y tan característico que sólo Deep puede interpretar. Se trata de un personaje con una personalidad tal que le hace único en especie y que actualmente es difícil de lograr, dada la crisis inventiva que existe en el cine norteamericano. Dicho esto, sigamos con la actriz de la discordia. Partiendo de la base de que jamás entenderé el éxito de la española (ya sea en el terreno nacional como internacional),  pues no considero que sea una actriz buena, sino todo lo contrario y que se ha ganado su fama en América por méritos de cama que no profesionales, no entiendo cómo ha llegado a ser la actriz que casi roba el protagonismo al mítico capitán pirata. Y a los hechos me remito. La actuación de la actriz en la película confirma mi argumento. Sólo hay que verla.
Por otro lado, y siguiendo con la lista de mis decepciones, consiero que la cinta no está tan llena de aventura como en las anteriores se nos tenía acostumbrados. Al menos, esa fue mi sensación. En ciertas partes de la película pude aburrirme, y en otras pasé el rato. Pero, en definitiva, no disfruté como sí lo hice con las anteriores.

martes, 17 de mayo de 2011

El gimnasio no es lo mío

Siempre he considerado que la idea de apuntarme a un gimnasio era una rotunda tontería. Primero y, sencillamente, porque no encontraba las ganas para tomar semejante decisión y, segundo, porque no me veía con la sufuciente voluntad como para cumplir a rajatabla el objetivo de la ya conocida "operación bikini". Pero para una vez que me propongo tal propósito, hay algo que me está impidiendo ir y apuntarme. Si precisamente ya había encontrado más de una motivación que me animaran hacerlo, parece ser que la vida me esta poniendo ciertos impedimentos para llevarlo a cabo. El primer y más importante: Mi querida amiga Irene no se pone de acuerdo para ir y acompañarme durante la jornada deportiva. Y por si fuera esto poco, mi trabajo también se interpone en mis planes "bikineros". Total, que vistas las fechas en las que nos hallamos, he decidido apuntarme a primeros del próximo mes, aunque soy plenamente consciente que mi propósito de "operación bikini" tiene ya muy poco. Por tanto, tendré que tomar los consejos de una persona que me conoce muy mucho y le haré caso en eso de que "uno se siente mejor haciendo deporte"... Cierto o no, porque no considero que este lema sea coherente con cada uno, espero que para mí sí. Y es que quién me iba a decir que yo, algún día, me iba a apuntar a un gimansio. Lo próximo será que me guste y repita sin cesar...