Hubo una vez que expuse aquí el deseo de apuntarme al gimnasio y admití no haberlo conseguido por unas causas u otras, las cuales "mi voluntad" era la granm culpable. Pues bien, como dije, no quería desistir y así lo he hecho. Me he apuntado al gym, como dirían muchas.
Hoy ha sido mi primera clase. Bueno, más bien clases, porque he ido a Pilates y GAP (gluteos, abdomen y piernas). Si os digo que he ido a primera hora de la mañana, es decir, a las 9:10 concretamente, la cosa empieza a cobrar mayor mérito. Si decimos que han sido dos clases una seguida de la otra, empieza a pintar aún mejor. Pues bien, son las 11:05 am y puedo decir que me siento orgullosa conmigo misma. Sin embargo, no puedo cantar victoria porque mi segundo objetivo comienza aquí: la constancia.
Soy consciente de que las agujetas serán un importante hándicap para cumplir este segundo objetivo pero, más posiblemente por suerte que por desgracia, cuente con alguien que me anime a seguir ahí para cultivar mi body o mi salud, según se mire. Sin duda agradezco, aunque a veces lo disimule, esa vocecita que anima a practicar deporte porque, sin ella, lo más probable es que lo del gimnasio nunca hubiera pasado por mi mente. Siempre lo rechacé.
Volviendo a las agujetas y todo lo que ello conlleva... puedo decir que según bajaba las escaleras para salir del gimnasio mis piernas temblaban hasta el punto de no sentir ni saber muy bien qué movimiento estaban ejecutando mis piernas. Más bien con la sensación de no saber andar... Mucho me temo que con esta sensación saldré más de una vez pero confío en coger el ritmo lo antes posible para que así pueda seguir cumpliendo objetivos.
Ánimo y a las gachas, dijo Pepito Grillo. Tu puedes con eso y mucho más.
ResponderEliminarUn consejo: si sigues haciendo gym las agujetas irán desapareciendo más rápido y no volverás a tenerlas.
A tope Nadia Comanecci