No voy a hablar de temas con tintes políticos. El ambiente ya está excesivamente caldeado. Además, no tengo ganas de mencionar un tema del que se habla en todas partes. De hecho, no se ni por dónde encauzar este post. La demostivación llega hasta límites insospechados. Unos días bien, otros mejor y otros, simplemente peor.
Hablo de la desmotivación que acecha a cualquier joven que acaba su carrera y se encuentra con este panorama. La mayoría sin trabajo. Los otros, en condiciones paupérrimas. "Tienes que hacerte auntónomo", "hoy te pago pero mañana no lo sé", "haz esto, eso y aquello, no tenemos a nadie más que lo haga", "no hay presupuesto para más"... Y qué decir tiene de los que han padecido un despido inesperado o casi esperado... Pues sí, esto y muchas otros detalles del ambito laboral crean desmotivación a aquel joven que salía con cierto entusiasmo a la calle para mostrar y aplicar los conocimientos que algún día le enseñaron en la Universidad o centro de estudios. Pero eso nos es suficiente. La experiencia. De tres a cinco años son los años que te exijen para poder pasar el filtro para una vacante profesional. Y digo yo... ¿Si ofrecemos puestos de "becario" en cuanto a condiciones... cómo solicitamos a una persona que, además de contar con conocimiento de un montón de materias, tenga una experiencia de al menos tres años y, además, ya no sólo hable inglés sino francés o cualquier otro idioma? Esta vacante serías más bien para un senior que para un junior. Y es que pocas son las empresas las que apuestan por personas que aún no han tenido la oportunidad de salir al mundo laboral. Por muchas ganas que le pongan.
Muchas suerte a todos. Sin duda, la necesitaremos.